domingo, 26 de julio de 2026

Escuchar para comprender

 


Escuchar para comprender: dos habilidades que fortalecen la comunicación asertiva

En la primera entrada de este blog expliqué que la comunicación asertiva es una herramienta que nos permite expresar nuestras ideas, emociones y necesidades con claridad, respeto y empatía. Sin embargo, mientras investigaba sobre este tema descubrí que para comunicarnos de manera efectiva no basta con hablar correctamente. También es indispensable saber escuchar e interpretar los diferentes mensajes que las personas transmiten, incluso aquellos que no expresan con palabras.

En muchas ocasiones creemos que una conversación termina cuando damos nuestra opinión, pero la realidad es que una comunicación efectiva requiere la participación activa de todas las personas involucradas. Escuchar con atención, interpretar el lenguaje corporal, comprender el contexto y responder de manera respetuosa son habilidades que pueden marcar la diferencia entre resolver un conflicto o generar un malentendido.

En esta segunda entrada compartiré dos aspectos que considero fundamentales para fortalecer la comunicación asertiva: la escucha activa y la comunicación verbal y no verbal.

La escucha activa: mucho más que oír

Cuando escuchamos la palabra "escuchar", normalmente pensamos que significa permanecer en silencio mientras otra persona habla. Sin embargo, durante mi investigación comprendí que existe una diferencia importante entre oír y escuchar.

Oír es un proceso natural mediante el cual percibimos sonidos; en cambio, escuchar implica prestar atención de forma consciente, comprender el mensaje y demostrar interés por lo que la otra persona desea expresar.

La Secretaría de Educación Pública (SEP) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) destacan que la comunicación favorece el diálogo, la colaboración y la construcción de relaciones respetuosas cuando existe una interacción basada en la empatía y la comprensión mutua (SEP & UNICEF, 2024). Esto significa que escuchar activamente no consiste únicamente en esperar nuestro turno para hablar, sino en comprender verdaderamente el mensaje del interlocutor.

Después de analizar esta información, considero que la escucha activa es una habilidad poco valorada en la actualidad. Vivimos rodeados de distracciones como el teléfono celular, las redes sociales o el ritmo acelerado de nuestras actividades, por lo que muchas veces respondemos sin haber entendido completamente lo que otra persona intenta comunicar.


¿Cómo practicar la escucha activa?


Estas acciones pueden parecer pequeñas, pero generan confianza y hacen que la otra persona se sienta valorada y respetada.

Un ejemplo de la vida cotidiana

Imaginemos que un compañero de la universidad explica cómo debe realizarse un trabajo en equipo. Mientras habla, uno de los integrantes revisa constantemente su teléfono y al finalizar pregunta algo que ya había sido explicado.

Probablemente el resto del equipo tendrá que repetir la información y, además, se perderá tiempo que podría utilizarse para avanzar en la actividad.

Ahora imaginemos la misma situación, pero todos escuchan con atención, toman notas y realizan preguntas únicamente para aclarar dudas importantes. Seguramente el trabajo será más organizado y existirá una mejor colaboración entre todos.

Este ejemplo me permitió comprender que escuchar activamente no solo mejora la comunicación, sino también la productividad y las relaciones entre las personas.

La comunicación verbal y no verbal

Otro aspecto que llamó mi atención durante la investigación fue descubrir que las palabras representan únicamente una parte del proceso de comunicación.

Cuando hablamos también transmitimos mensajes mediante nuestro tono de voz, expresiones faciales, postura corporal, movimientos de las manos e incluso mediante los silencios.


La importancia del lenguaje corporal

El lenguaje corporal influye directamente en la forma en que otras personas perciben nuestro mensaje.

Cuando mantenemos una postura abierta, sonreímos de manera natural y miramos a nuestro interlocutor, transmitimos confianza y disposición para conversar.

Por el contrario, cruzar los brazos constantemente, evitar el contacto visual o responder con un tono agresivo puede generar una percepción negativa, aunque nuestras palabras no sean ofensivas.

Después de reflexionar sobre este tema comprendí que la coherencia entre lo que decimos y la forma en que lo expresamos fortalece la credibilidad y favorece relaciones más sanas.

Recomendaciones para mejorar nuestra comunicación

Con base en la información consultada y en mi propia experiencia, considero que cualquier persona puede fortalecer sus habilidades comunicativas si pone en práctica acciones sencillas como las siguientes:


Aunque ninguna persona se comunica de forma perfecta, mejorar poco a poco estas habilidades puede hacer una gran diferencia en nuestra vida cotidiana.

Reflexión personal

Mientras elaboraba esta segunda entrada me di cuenta de que muchas veces creemos que los problemas de comunicación se deben únicamente a que las personas no saben expresarse. Sin embargo, ahora considero que también tienen relación con nuestra capacidad para escuchar, comprender y respetar otros puntos de vista.

En varias ocasiones he vivido situaciones donde un malentendido pudo evitarse simplemente prestando más atención o preguntando antes de sacar conclusiones. Por ello pienso que la comunicación asertiva requiere equilibrio: expresar lo que sentimos con honestidad, pero también escuchar con empatía y reconocer que cada persona tiene una manera diferente de interpretar la realidad.

Estoy convencida de que desarrollar estas habilidades no solo mejora nuestro desempeño académico o profesional, sino que también fortalece nuestras relaciones familiares, de amistad y de trabajo. La comunicación efectiva comienza cuando dejamos de preocuparnos únicamente por ser escuchados y empezamos a dar verdadera importancia a comprender a los demás.

Referencias


Comunicar para conectar

 


Bienvenidos

¡Hola! Te doy la bienvenida a "Comunicar para conectar", un espacio que nace con el propósito de compartir información, reflexiones y experiencias sobre un tema que considero fundamental para cualquier persona: la comunicación oral y escrita.

Vivimos en una época en la que estamos conectados prácticamente todo el tiempo. Enviamos mensajes por aplicaciones móviles, participamos en reuniones virtuales, realizamos trabajos en equipo y compartimos opiniones en redes sociales. Sin embargo, aunque cada vez existen más medios para comunicarnos, eso no significa que siempre lo hagamos de manera efectiva. Muchas veces damos por hecho que el mensaje fue entendido cuando en realidad ocurrió lo contrario: se generó un malentendido, un conflicto o una interpretación equivocada.

Esta situación me llevó a preguntarme: ¿realmente sabemos comunicarnos? Después de investigar el tema comprendí que comunicarse no consiste únicamente en hablar o escribir correctamente. También implica escuchar, comprender el punto de vista de otras personas, expresar nuestras emociones con respeto y actuar con empatía.

Precisamente por ello decidí dedicar este blog a la comunicación asertiva, ya que considero que desarrollar esta habilidad puede mejorar nuestras relaciones personales, académicas y profesionales.


Objetivo

El objetivo de este blog es compartir información confiable y actualizada sobre comunicación oral y escrita, especialmente acerca de la comunicación asertiva, mediante contenidos sencillos, ejemplos cotidianos y reflexiones personales que permitan a los lectores fortalecer sus habilidades comunicativas.

Asimismo, este espacio busca motivar a las personas a reflexionar sobre la manera en que se comunican diariamente, promoviendo el respeto, la empatía y la escucha activa como elementos esenciales para construir relaciones saludables.

¿A quien esta dirigido?

Este blog está dirigido principalmente a estudiantes universitarios, docentes, profesionistas y cualquier persona interesada en mejorar la forma en que expresa sus ideas y se relaciona con los demás.

Aunque todos aprendemos a hablar desde pequeños, pocas veces recibimos orientación sobre cómo comunicar nuestras ideas de manera respetuosa, cómo resolver desacuerdos mediante el diálogo o cómo expresar nuestras emociones sin afectar a otras personas. Por ello, considero que este tema resulta útil para cualquier edad y profesión.

¿Qué busco lograr?

La comunicación es una habilidad que puede desarrollarse con práctica. No importa si una persona es tímida, muy expresiva o le cuesta hablar en público; siempre existen estrategias que permiten mejorar la manera en que nos comunicamos.

Mi intención es compartir contenidos sencillos y útiles que permitan comprender la importancia de la comunicación asertiva y, al mismo tiempo, ofrecer herramientas prácticas que puedan aplicarse en la vida diaria.


La Secretaría de Educación Pública y UNICEF señalan que desarrollar habilidades comunicativas favorece la participación, la colaboración y la resolución de conflictos, además de fortalecer la autonomía y el bienestar de las personas.

¿Qué es la comunicación asertiva?

Antes de comenzar a investigar este tema pensaba que la comunicación asertiva consistía únicamente en hablar con educación. Sin embargo, al revisar diferentes materiales publicados por la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), comprendí que este concepto es mucho más amplio.

En el Manual de Comunicación, elaborado por la SEP y UNICEF (2024), se menciona que la comunicación es la capacidad de intercambiar información con otras personas de manera asertiva y compasiva, favoreciendo relaciones basadas en el respeto y la empatía. Además, el desarrollo de esta habilidad se relaciona con una mejor participación en clase, mayor autonomía, bienestar emocional y mejores relaciones sociales.

De igual forma, la plataforma Nueva Escuela Mexicana Digital define la comunicación asertiva como:

"Consiste en la capacidad de expresar sentimientos, ideas u opiniones de manera congruente, consciente, clara, directa y respetuosamente."

Después de leer estas definiciones entendí que ser asertivo no significa imponer nuestras ideas ni evitar expresar lo que sentimos. Más bien, consiste en encontrar un equilibrio entre comunicar nuestras necesidades y respetar las necesidades de los demás.

¿Por qué es importante comunicarnos de forma asertiva?

En mi opinión, la comunicación asertiva es una de las habilidades más importantes que podemos desarrollar porque está presente en prácticamente todos los aspectos de nuestra vida.

Por ejemplo, en la universidad constantemente trabajamos en equipo. Si cada integrante expresa sus ideas con claridad, escucha las opiniones de los demás y participa con respeto, es mucho más sencillo alcanzar acuerdos y cumplir los objetivos del proyecto.

Lo mismo ocurre en el ámbito laboral. Un líder que sabe comunicarse genera confianza en su equipo, reduce los conflictos y facilita la colaboración entre los trabajadores.

La SEP y UNICEF indican que fortalecer las habilidades de comunicación favorece la resolución de conflictos mediante el diálogo, promueve la colaboración y mejora el trabajo en equipo. Asimismo, estas habilidades contribuyen al desarrollo de la autonomía y la salud mental de las personas.

Después de analizar esta información considero que aprender a comunicarnos correctamente no solo mejora nuestras relaciones con otras personas, sino también la forma en que nos conocemos y expresamos.

Ventajas vs Desventajas


Considero que mejorar nuestra comunicación requiere práctica constante. No siempre será sencillo expresar lo que pensamos, pero aprender a hacerlo con respeto puede marcar una diferencia importante en nuestras relaciones personales y profesionales.

Reflexión personal

Después de investigar este tema puedo decir que la comunicación asertiva es una habilidad que todos deberíamos fortalecer. Antes pensaba que comunicar era simplemente hablar, pero ahora entiendo que también implica escuchar, observar, comprender y actuar con empatía.

Personalmente considero que muchas diferencias entre las personas podrían resolverse mediante una comunicación más clara y respetuosa. Aprender a expresar nuestras emociones sin ofender, escuchar antes de responder y respetar diferentes puntos de vista son acciones que pueden mejorar nuestras relaciones familiares, escolares y laborales.

Con este blog espero seguir aprendiendo sobre comunicación oral y escrita, además de compartir información útil que motive a otras personas a reflexionar sobre la importancia de comunicarnos mejor. Estoy convencida de que cuando aprendemos a comunicarnos con respeto, también aprendemos a construir relaciones más saludables y una convivencia basada en el diálogo y la confianza.


Referencia